La parábola de la viuda persistente
Una viuda de la Biblia necesitaba ayuda, pero el juez no quería escucharla. Ella volvió una y otra vez… ¡hasta que lo logró!
Jesús dijo que esta historia es para enseñarnos algo muy importante… pero el mensaje se ha perdido.
Solo los verdaderos detectives podrán descubrirlo.
Cuando descubran el mensaje correcto… recibirán las llaves para abrir el tesoro. 🗝️
Aquí se pone a prueba la perseverancia. Si fallan, ¡deben intentarlo otra vez! Así como la viuda no se rindió.
⚠️ Recuerda: si no lo logran al primer intento, ¡hay que intentarlo de nuevo! La clave es no rendirse.
Siempre estoy contigo cuando hablas con Dios.
No me puedes ver, pero Dios sí me oye.
¿Qué soy?
¡La viuda no se rindió! Ahora los niños tampoco pueden rendirse. Deben jugar un juego de mesa donde la viuda atrapa al juez.
La viuda persiguió al juez una y otra vez, sin rendirse… ¡igual que debemos hacerlo en la oración!
Por todo el salón deben buscar y tres letras encontrar, la palabra deben formar y su primera pista obtendrán.
👆 Cuando encuentren las 3 letras, deben ordenarlas para descubrir la palabra:
No lo podemos ver,
pero siempre nos escucha.
La viuda le hablaba
y tú también puedes hablarle.
¿Quién soy?
Así como la viuda no se rindió, nosotros tampoco debemos rendirnos en la oración. ¡Dios siempre nos escucha!